Entre el trabajo en la computadora, el celular en el tráfico urbano y el estudio en casa, nuestros ojos trabajan sin parar. Descubre hábitos simples para darles un respiro natural durante tu día.
La rutina en ciudades como Lima, Arequipa o Trujillo nos mantiene hiperconectados. Las distancias largas y el teletrabajo suman horas de esfuerzo visual continuo.
Ya sea en el Metropolitano, en un taxi o esperando, leer a corta distancia mientras hay movimiento genera una tensión constante al intentar enfocar la pantalla.
En los departamentos pequeños a veces falta luz natural. Pasar 8 horas frente a la laptop y luego ver la televisión hace que los ojos no descansen de las pantallas.
Al leer documentos densos en PDF para la universidad, parpadeamos hasta un 60% menos de lo normal, provocando una sensación de pesadez al final de la tarde.
No necesitas abandonar tu escritorio por media hora. El confort visual se logra interrumpiendo el esfuerzo de cerca con pequeñas pausas conscientes.
A veces, la garúa limeña o el cielo gris no invitan a mirar afuera, pero enfocar un edificio lejano, un parque o las nubes permite que los músculos internos del ojo se relajen a su posición natural de reposo.
Evitar la fatiga visual no requiere equipo especial, sino organización. Así luce un día con buenos hábitos para la vista.
Antes de empezar, ajusta el brillo de tu pantalla para que coincida con la luz natural de tu habitación. Evita que la ventana quede directamente detrás del monitor.
En tu hora de almuerzo, evita revisar redes sociales en el celular. Deja las pantallas de lado y dale prioridad a la luz natural del balcón o la calle.
Usa un post-it en el borde de tu laptop que diga "Parpadea". En las tardes de mucho trabajo, solemos tensar la postura y secar la vista por falta de parpadeo.
Si debes usar pantallas de noche, activa la luz cálida (modo nocturno) y nunca trabajes totalmente a oscuras; mantén una lámpara ambiental encendida.
Movimientos relajantes que puedes hacer discretamente en la oficina.
Cierra los ojos suavemente sin apretar, cuenta mentalmente hasta tres y ábrelos despacio. Repítelo 10 veces mientras respiras con normalidad. Ayuda a lubricar de forma natural.
Frota tus palmas limpias para generar calor. Ahueca las manos sobre tus ojos cerrados sin presionar los globos oculares. Disfruta de la oscuridad un momento.
Sostén un lapicero a 30 cm. Enfócalo por 5 segundos. Luego, mira un objeto al fondo de la habitación por 5 segundos. Alterna la mirada unas 5 veces sin apresurarte.
Somos un espacio nacido en Lima dedicado a la promoción del bienestar cotidiano. Notamos que en nuestro entorno de trabajo, la incomodidad visual era una queja diaria. Nuestro objetivo es compartir hábitos prácticos sobre pausas y ergonomía en el uso de pantallas, adaptados a nuestra realidad local.
Coordinación de contenidos: Valeria Mendoza, educadora en bienestar y ergonomía de oficina.
Resolviendo dudas cotidianas sobre el uso de pantallas.
¿Te gustaría recibir material en PDF sobre pausas visuales o implementar estas rutinas en tu equipo de trabajo en Perú? Escríbenos y te responderemos pronto.